Muchos hoy en día y desde los distintos ámbitos del saber, hablan que la persona tendría varios perfiles según el área desde la cual se le desea abordar. En el campo de las redes sociales, se refiere al nombre, a toda aquella información personal que posee y a la imagen que cada usuario presenta en los citados espacios web para darse a conocer o mostrarse al resto de los internautas.

Pero en términos generales podríamos decir que el concepto de Perfil hace referencia al grupo de rasgos característicos de una persona. De este modo bien podríamos hablar que existe en los cristianos, un ‘Perfil Espiritual’, el cual estaría compuesto por todos aquellos aspectos, que hacen vivir el cristianismo de forma radical. Ése es el caso de los santos, ése fue el caso de Sn. Juan Leonardi, cuyo perfil espiritual, identificable y bien definido, hizo que su persona fuera “considerada entre los Gigantes de la Iglesia” (Prof. Luigi Gedda)1.

¿Y cuáles fueron las características espirituales de Padre Gio?

  1. UNA PROFUNDAD PIEDAD, que mantuvo el espíritu de Sn. Juan Leonardi, constantemente unido de alma y de corazón, a Dios.

  1. LA EUCARISTÍA, sacramento del amor de Dios por la humanidad. En ella, el Padre Gio, se encontraba día tras día con Cristo y con sus hermanos.

  1. LA MADRE DE DIOS, la cual fue su “modelo de aquel amor maternal del cual deben estar animados todos que en la misión apostólica de la Iglesia cooperan a la regeneración de los hombres”.

  1. EL ESPÍRITU DE OBEDIENCIA, que le llevó a reconocer la voluntad de Dios en su vida, atendiendo diligentemente lo que en su momento la Iglesia le pedía.

  1. EL AMOR A LA IGLESIA, a la cual quiso como a su propia madre, permitiéndole acoger siempre el misterio de ella como “señal e instrumento de la unión con Dios y de todo el género humano”.

  1. EL ESPÍRITU ABIERTO A LOS SIGNOS DE LOS TIEMPOS, lo cual le permitía tener una mirada aguda sobre aquello que debía hacer y así atender con solicitud las necesidades de su época.

  1. EL AMOR A LA CRUZ, teniendo siempre a Cristo delante de sus ojos y midiendo con él cada cosa, auxilió aquellos que más sufrían por la incomprensión, la indiferencia y las injusticias.

Sería oportuno que te preguntaras, como leonardino(a):

  1. ¿Cuánto de ése perfil espiritual reconozco que está presente en mí?

  1. ¿Cómo puedo profundizar en él?

  1. ¿Cómo hago fructificar mis propios dones junto a los de la espiritualidad leonardina?

Recuerda que no por el hecho de llegar a un grupo donde se trabaja bajo un carisma específico, la persona que se va integrando en los diversos ámbitos de la acción pastoral tiene que anular sus propios dones, sino más bien los pone al servicio de la comunidad a la cual se integra y los conduce bajo esa espiritualidad.

1 SAN JUAN LEONARDI; P.V. Galleni, OMD.; pág. 9; 2002.