Saludo Delegado OMD en Chile

Mis queridos hermanos Leonardinos:

Con cariño queremos saludarlos cuando nos enfrentamos al final del año calendario. La Iglesia camina a paso firme de la mano de María nuestra Madre María, este mes de Noviembre y hasta el 8 de diciembre vemos cómo miles de personas hacen resonar nuestros templos con el canto del Ave María y las oraciones que nos son tan queridas, tradiciones como el Rosario del Alba, Procesiones, Primeras Comuniones, paseos de fin de año y tantas otras actividades se cierran con este mes de Noviembre y principios de Diciembre.

Como Delegación vivimos este año el período correspondiente a las constituciones y Reglas y nos hicimos acompañar por un buen teólogo, Marco Buvinic, él nos ayudó a comprender un poco más nuestra identidad de consagrados y religiosos, seguimos con simpatía y atención el retiro anual y las jornadas de formación permanente.

En Enero nos dejó el recordado P. Baldo y el 20 de Noviembre se cumplieron 10 años de la partida del P. Alceste  Piergiovanni, fundador del Hogar de Menores que pronto llevará su nombre,  estamos orando con angustia por el recordado P. Bruno Dessi que ha sufrido una penosa enfermedad y esperamos que dios haga su santa voluntad  sobre un religioso ejemplar que fue el formador y maestro de Novicios de varios de nosotros.

La vida misma tiene de dulce y de amargo, nos alegramos por la vida de nuestro carisma que se manifiesta en la vida de nuestra Iglesia chilena y en el resto del mundo, nos alegramos por el don de la fe y de la perseverancia, nos sentimos felices de pertenecer a una familia cuatro veces centenaria y más vivos que nunca, abiertos a la misión y a la celebración del misterio. También lloramos cuando hay que hacerlo, acompañamos a los que más nos necesitan  estamos firmes en el mandato de nuestro fundador San Juan Leonardi: “sólo me preocupa no poner obstáculos a la gracia”.

Se acerca el Adviento y queremos anunciar con fuerza a nuestro Salvador, en tiempos de sequedad vocacional reafirmamos con más fuerza que nunca nuestro amor y compromiso a Jesús por María y a su santa Iglesia.

Un fuerte abrazo a todos Uds.

Atte.

P. Alejandro Abarca Morales

Delegado OMD en Chile